Precios casa completa:
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Precios por habitaciones:
Entre 60,00 € y 90,00 €
PRECIOS POR HABITACIÓN:
- El Manzano. Suite con cama de 180 x 200, sala de estar, cuarto de baño completo y jacuzzi: 90€
- El Cereal. Habitación con cama de 180 x 200, sala de estar y cuarto de baño completo: 80€
- La Vid. Habitación con cama de 180 x 200 y cuarto de baño completo: 70€
- El Cerezo. Habitación con cama de 135 y baño completo: 60€
- El Almendro. Habitación con cama de 135 y baño completo: 60€
- El Melocotón. Habitación con 2 camas de 90 x 200 y baño completo: 60€
Cama supletoria: 15€
Desayuno: 4€
PRECIOS IVA NO INCLUIDO
FINDE DEL PILAR
hola somos jesus y noelia una pareja de barcelona que visito la casa el finde el pilar 2009 para re-encontrarnos con unos amigos y daniela,el ambiente familiar y atento por parte de charo y su marido es esquisito.el pueblo y alrededores son espectaculares con el monasterio de piedra a 10 minutos.en fin un lugar que visitar sin falta.un saludo y gracias por el fin de semana que nos habeis hecho pasar.
por NOELIA
noviembre 2009
una casa especial
Por caprichos del destino o casualidades de la vida hemos tenido la suerte y el honor de inaugurar esta preciosa casa y ser los primeros clientes.
Quisiera destacar todo lo que nos ha dejado impresionados en ella, primero la calidad de todas las instalaciones, se nota que han pensado en todas las necesidades que pueda necesitar un visitante o viajero: cocina, barbacoa, patio interior, piscina para entretenimiento de los pequeños, centro cultural “Los Mostilleros”. Además hay una terraza para poder tomar el sol y en las noches estrelladas disfrutar del cielo. En cuanto a las habitaciones, cada una está dedicada a un tipo de cultivo de la zona y decorada en consonancia. También quisiera destacar la limpieza de todas las dependencias de la casa y el estupendo desayuno con productos de la tierra: bollos, pan, mermelada y sobre todo buena compañía.
En cuanto al pueblo “La Vilueña” esta lleno de gentes abiertas, alegres y agradables. Situado como el nombre de la casa rural “Entrefrutales” posee un pequeño estanque por el cual se puede dar un relajante paseo y una zona de merendero. Además esta situado a poca distancia de zonas como el Monasterio de Piedra, balnearios, Calatayud, etc.
Pero lo que más destacaría con diferencia son las personas que lo regentan, Tomas y Charo. Son personas que poseen un encanto especial y que te hacen sentir como en casa, prestando su colaboración para cualquier necesidad que pueda surgir.
Ha sido un placer conoceros, hemos disfrutado del paisaje, de la casa, pero sobre todo hemos disfrutado con vuestra compañía.
GRACIAS, TOMAS Y CHARO
Recibid un fuerte abrazo de
Fernando y Mª Teresa
por Fernando y Mª Teresa
mayo 2008
Una estancia inolvidable.
Hemos pasado 4 dias estupendos en este maravilloso alojamiento rural en compañía de
nuestros hijos.La casa es preciosa, completamente restaurada.Dispone de una bonita terraza y grandes patios.
Nos encontrábamos literalmente entre frutales.
Los desayunos son estupendos con una infinidad de dulces caseros y de frutas.
Nos alojamos en la habitación "El Cereal" situada en la buhardilla,
es muy amplia y a la vez muy acojedora (todo es completamente nuevo : colchones,muebles, baño ...).
Los niños disfrutaron mucho jugando en el patio, correteando libremente por las calles del pueblo y montando en las
bicicletas disponibles en la casa (completamente nuevas y de varios tamaños).
Los dueños ( Charo y Tomás) son muy amables, estuvieron todo el tiempo pendientes de nosotros
y de nuestros hijos. Es estupendo conversar con ellos. Nos informaron perfectamente de los lugares cercanos para visitar: El
Monasterio de Piedra, Calatayud, Ruta del Mudejar ...Es el lugar perfecto para desconectar de todo, el único sonido que se
escucha en la casa es el de los pájaros.Estamos deseando volver.Muchas gracias por todo de parte de Javier,Soledad,Marta y Thomas.
Hasta pronto.
por Javier, Soledad, Marta y Thomás
mayo 2008
Un lugar entrañable
Cuando uno sale de una urbe como Madrid, lo hace acompañado por la prisa y el estrés, pero cuando se llega al pueblecito llamado La Vilueña (Zaragoza), uno empieza a darse cuenta que entra en un mundo diferente de paz y de sosiego por el tamaño de la población y por el número de habitantes. En ambos casos muy reducido, pero la gran sorpresa la encuentras al llegar a "Entrfrutales", un caserón del siglo XVIII, pero con todas las comodidades del siglo XXI. La casa acaba de inaugurarse (mayo de 2008), según nos han contado los entrañables Charo y Tomás, sus dueños, y por lo tanto todo está impecable. La decoración es exquisita y única en cada una de las habitaciones. Ya su nombre lo va evocando: La sandía, el cerezo, el trigo, ... ¡Que maravilla de casa!
Tanto nuestros tres hijos como nosotros hemos pasado un fín de semana inolvidable. La situación geográfica es estratégica ya que se encuentra a tan solo 17 kms del Monasterio de Piedra y de su Parque Natural (una joya de la naturaleza); a unos pocos kilómetros de Calatayud, muy próxima a las hoces del río Mesa, en fín un sitio con una localización perfecta.
Los dueños son una pareja encantadora y realmente culta, no en vano son profesores universitarios a los que se les ha ocurrido revitalizar el pueblo abriendo su casa a los forasteros. Te facilitan la estancia en su casa, te informan de lo que visitar, te organizan la posibilidad de recoger fruta (nuestros hijos disfrutaron de verdad de algo que no habían hecho en su vida - la recogida de cerezas), incluso te orientan acerca de los restaurantes donde puedes comer o cenar. No podemos finalizar este comentario sin mencionar el desayuno, un verdadero manjar, mermelada casera, bollería de pueblo totalmente natural, es decir el regreso a unos sabores que en la gran ciudad ya hace tiempo que hemos perdido. Gracias, Charo y Tomás, seguro que volveremos.
Un gran abrazo. Pilar e Isidro
por Isidro Almendárez
junio 2008
Un fin de semana
Queremos empezar nuestro comentario mencionando lo agradable k nos ha supuesto pasar el fin de semana en esta maravillosa casa rural llamada "Entrefrutales", tiene todas las comodidades y confort para que la estancia resulte inolvidable, la rehabilitación de este caserón del siglo XVIII manteniendo su estructura original se ha conseguido con un gusto exquisito en todas sus estancias y un complemento equipamiento , así como la imaginación y variedad en la decoración de cada una de sus seis diferentes habitaciones, las cuales rinden homenaje a los frutos de la tierra , sin olvidar los espléndidos cuartos de baño que cada habitación incluye.
Agradecemos el cariño , atención y amistad que procesan sus dueños Charo y Tomás en conseguir que te encuentres como en tu propia casa, se complementan con sosegados atardeceres junto a la barbacoa del patio en tertulias donde sus conocimientos nos aportan un valor añadido , gracias Tomás por lo que nos has enseñado.
Con el descanso de la noche que nos proporciona la comodidad de esta casa rural , se llega al despertar de la mañana para disfrutar y saborear el abundante desayuno que con tanto esmero prepara Charo, como mimo en cada detalle de la mesa nos proporciona una bollería variada artesanalmente , donde la “joya de la corona” (por lo menos para nosotros) la mermelada casera no pudimos resistir en dar cuenta de ella.
Recomendamos su vista y esperamos que la nuestra se vuelva a repetir , gracias por la acogida.
Quisiéramos terminar nuestro comentario, con el permiso en este caso del profesor D. Tomás, en reconocerle su magistral tesis sobre el viaje de D. Quijote de la Mancha y añadir con todo el cariño y respeto que nos procesa su siguiente afirmación;
Si D. Quijote de la Mancha
de nuevo volviese a realizar
viaje a las tierras Catalanas
no huebiera dudado un instante
en morar en la ya famosa
casa rural “Entrefrutales”
para contar al
mundo entero que si hubo
motivos de interés a su paso
por la comarca de Calatayud
y para mas señas
en La Viñuela
un gran abrazo…
Ana y Samuel
por Ana
junio 2008
Sosiego, descanso...y gente entrañable
Con estas pocas palabras ya se define la atmosfera que se respira cuando entras en este sencillo lugar. La amabilidad de sus dueños y la sencillez y gusto en la decoración de la casa, te trasladan a un fantastico lugar de descanso. Desde aqui nuestra mas sincera gratitud a Charo y a Tomas por haber contribuuido a pasar tres de los mejores dias de nuestra vida. Seguid con esos maravillosos desayunos¡¡¡, muy necesarios para ir bien cargados de energia si quieres andar por aquellos impresionantes lugares. All the best¡¡¡ Mucha suerte. Nos veremos. M & JD
por Miriam y Juan de Dios
diciembre 2008
Editar Entre amigos
Sí, entre frutales y entre amigos, así te sientes cuando llegas a esta acogedora casa rural. Lo mejor, sin duda, los caseros, Charo y Tomás, dos personas encantadoras de trato amable y conversación pausada y más que interesante. Disfrutan viviendo y trabajando en esta casa y ese entusiasmo, además del amor que sienten por la tierra y el entorno que les vio nacer, se lo transmiten al visitante. Muy valiosos sus consejos acerca de qué visitar y dónde comer y muy generosos y esmerados los desayunos con unas mermeladas caseras que hace Charo para chuparse los dedos. Las habitaciones, sencillas, limpísimas y decoradas con cariño y esmero. Un detalle precioso las fotos que cuelgan de las paredes de cada una de ellas referenciando al frutal o cereal que les da nombre, fotos hechas y comentadas por el propio Tomas ( por cierto, todo un poeta). Lo mejor para mí, sin duda, el trato con ellos, el poder escuchar de boca de Tomas esos versos tan divinos acerca de las andanzas de Don Quijote y Sancho por estas tierras, todo un privilegio. Ah, me olvidaba mencionar los tomates del tamaño de una boina que Tomás nos regalaba en el desayuno, riquísimos y lo mejor de todo, sabían a tomate. Por último, no puedo dejar de decir lo gratamente sorprendida que quedé con los 4 o 5 niños que viven en el pueblo todo el año, encantadores y amigables, no tardaron ni 5 minutos en integrar a mi hijo de 6 años en sus juegos, incluso iban a buscarle a la casa rural para montar en bicicleta (otro detallazo, Charo y Tomás alquilan bicis) y es que da gusto poder disfrutar, aunque sólo podamos de vez en cuando, del ambiente y de la gente de pueblo. Muchas gracias Charo y Tomás y muchos besos míos, de los niños y del de la autoestima alta (tú ya me entiendes).
por Raquel Sánchez Conejo
noviembre 2008
Muy, muy recomendable
Entrefrutales es el lugar ideal para pasar unos días alejados del mundanal ruido.
El trato de Charo y Tomás, los anfitriones, es exquisito, y los alrededores de la Vilueña invitan a buenas excursiones. Sobre todo, el Monasterio de Piedra.
La casa es fantástica, tiene una terraza con vistas impresionantes y una pequeña piscina que, gracias al ingenio de Tomás, puede convertirse en un fantástico jacuzzi de agua caliente.
Ideal si viajáis con bebés o niños. A nosotros nos pusieron cuna e, incluso, bañera para el pequeño. Y todo el pueblo, cuya gente es entrañable, se volcó en el bebé.
Mil gracias por un fin de semana inolvidable.
por Silvia
agosto 2010
Las Mermeladas de Entrefrutales
Lo mejor de Entrefrutales son sus dueños. En efecto, Entrefrutales no es una casa rural más. La distinguen, en primer lugar, sus dueños, Charo y Tomás, un matrimonio encantador que solo pretende que tu estancia en “entrefrutales” sea “entreamigos”. En segundo lugar, sus mermeladas. Charo las elabora con especial cariño (de ahí proviene sin duda su fantástico sabor) para que tus desayunos en entrefrutales sean, probablemente, lo mejor del día. En tercer lugar su ubicación, La Vilueña. A poco más de doscientos kilómetros de Madrid, La Vilueña obsequia al visitante con un entorno único, cerca del Monasterio de Piedra y de Calatayud. Un lugar de paz y sosiego. En último lugar, y no por ello el peor, la casa demuestra un señorío especial cuando uno contempla su espectacular fachada principal. Sus habitaciones son cómodas y acogedoras, y están pensadas para que al huésped no le falte de nada. Gracias Charo. Gracias Tomás. Espero volver pronto. Un afectuoso saludo de un amigo, huésped y vecino.
por Pablo de la Fuente
abril 2010
Excelente
Todo lo que se diga de este lugar y de su gente es poco. La tranquilidad, la sencillez y la calidad de casa y caseros son cosas raras por los tiempos que corren. No solamente es recomendable ir, sino, más aún, volver a este lugar desde donde se puede llegar al Monasterio de Piedra, a Calatayud, al Pantano de la Tranquera o, si se prefiere y se opta por ello, descansar, por la paz que reina en el pueblo.
por Luis Mª Revilla Alayza
julio 2009
Entrefrutales y amigos
Sorprendente el sabor auténtico de las frutas, de la casa y ,como no, de sus dueños. Un lugar donde descansar y disfrutar de la encantadora compañía de Charo y Tomás.; dulces, como sus uvas, jugosos como las peras que regalan, pero recios como sus manzanas llenas de sabor...Un trocito de mi corazón se ha quedado entrefrutales...¡y amigos!.
por Marivi, Roberto y familia
octubre 2009
Entrefrutales y amigos
Sorprendente el sabor auténtico de las frutas, de la casa y ,como no, de sus dueños. Un lugar donde descansar y disfrutar de la encantadora compañía de Charo y Tomás.; dulces, como sus uvas, jugosos como las peras que regalan, pero recios como sus manzanas llenas de sabor...Un trocito de mi corazón se ha quedado entrefrutales...¡y amigos!.
por Marivi, Roberto y familia
octubre 2009
ENTREAMIGOS
Sorprendente el sabor auténtico de las frutas, de la casa y ,como no, de sus dueños. Un lugar donde descansar y disfrutar de la encantadora compañía de Charo y Tomás.; dulces, como sus uvas, jugosos como las peras que regalan, pero recios como sus manzanas llenas de sabor...Un trocito de mi corazón se ha quedado entrefrutales...¡y amigos!.
por MARIVI
noviembre 2009