Dehesa Salazar se remonta al siglo XIX, época en la que su principal benéfico era la explotación.
Dos cosas que han perdurado en Dehesa Salazar hasta en convertirse en señas de identidad de la misma, son: el campo de encinas que rodea a toda la propiedad y como no, la casa señorial que se construyo en la época y que, actualmente se ha recuperado como Casa Rural con encanto.
El especial cuidado en la elección del diseño de cada una de las habitaciones, las dota de una personalidad diferente, adecuándose al tipo de visitante. Intentado perpetuar el estilo decimonónico pero sin descuidar las últimas tendencias en decoración, se han seleccionado telas y mobiliario de gran calidad.
La decoración se ha cuidado al máximo, no habiendo dos habitaciones iguales. El diseño es tradicional con tintes vanguardistas en cuanto a la pintura y algunos elementos de la decoración, marcando un cálido ambiente en cada una de las estancias.
Al encontrarse a tan solo 100 kms. de Madrid, es el sitio idóneo para descansar y olvidarse de todas las preocupaciones de la gran ciudad.
En su entorno podrá realizar múltiples actividades para todo tipo de público y gustos. Desde skydive, para los más activos, a visitas a bodegas para los amantes de la enología.