El Centro de Turismo Rural Casa Florencio es una hermosa casona solariega de piedra, construida en el siglo XVIII en la montaña palentina, cuya fachada está catalogada y ha sido íntegra y cuidadosamente restaurada, rediseñando el interior para los fines de su actual dedicación, con total respeto a la estética de la arquitectura tradicional y a los materiales originales, típicos en la zona, combinando armoniosamente piedra, ladrillo y madera. Casa Florencio es un cálido hogar de ocio y descanso para hacer amigos, en un emplazamiento privilegiado y lleno de atractivos de la montaña palentina. La casa se encuentra situada en el pueblo Revilla de Pomar, perteneciente al municipio de Pomar de Valdivia.
Este Centro de Turismo Rural, donde se ofrecen todos los servicios de un hotel con encanto rural, dispone de seis confortables habitaciones dobles, con opción a camas supletorias, puede albergar hasta 17 plazas. Cuatro habitaciones tienen baño propio y dos, abuhardilladas, poseen un amplio salón y baño independientes.
Calefacción y TV en todas las habitaciones.
Con un acogedor restaurante donde saborear su excelente cocina que combina sabrosos platos de la gastronomía moderna con la más tradicional y un salón con gran chimenea para saborear el café al amor del fuego. Revilla de Pomar es una pedanía muy próxima a la “galletera” Aguilar de Campoo, al norte de la provincia de Palencia, con un paisaje de transición entre la montaña y la meseta. Muy cerca de Cantabria, en esta zona la orografía y el clima son más suaves que en el resto de la montaña palentina, por lo que la estancia es muy agradable en cualquier época del año.
El pueblo está situado junto al río Ivia, a 1.045 metros de altitud y está rodeado por bellos paisajes y muchos atractivos turísticos, como el Páramo de la Lora, la Cueva de los Franceses, el Parque Natural de Covalagua, la pétrea monumentalidad de Las Tuerces, el cañón de La Horadada por el que discurre el río Pisuerga, el menhir megalítico de Canto Hito, el Mirador de Valcabado y el antiguo y restaurado Pozo de los Lobos.
De Revilla parte una espléndida red de sendas muy cuidadas y plenas de la flora y fauna autóctonas. Es un tranquilo pueblo que disfruta de bellos rincones, entre los que destacan su iglesia románica y el Potro de Herrar.
Revilla de Pomar está muy bien comunicado. Se levanta en una soleada planicie, a unos 10 km de Aguilar de Campoo, por la carretera de Burgos. Las vías de acceso son excelentes y muy bien señalizadas, lo que permite cómodas visitas a ermitas rupestres y a las joyas del románico que la provincia de Palencia atesora, concentrando la mayor riqueza del mundo en este patrimonio artístico.
Dadas las características de la zona, se ofrece la posibilidad de realizar actividades como senderismo, mountain-bike, rutas culturales, visita a cuevas prehistóricas, etc…, facilitando la documentación necesaria para estas excursiones.
A Revilla de Pomar se llega desde Pomar de Valdivia, cuyo acceso (en salida señalizada con el cartel de "Cueva de los Franceses”) está situado en la carretera N-627, a unos 8 kms. de Aguilar de Campoo y 78 kms. de Burgos.
COMENTARIO DEL PROPIETARIO (actualizado13/03/2008) PRECIOS HASTA EL 30 ABRIL 2008:
Hab. Doble: 70 € alojamiento y desayuno.
Hab. Doble uso individual: 50 € alojamiento y desayuno.
Cama supletoria y desayuno: 18 €.
Media pensión dos personas (comida o cena): 30 €
CONSULTAR PRECIOS ESPECIALES PARA MAYORES DE 60 Y MENORES DE 25 AÑOS EN www.casaflorencio.es
"PUENTE DEL 1 DE MAYO" del 30 abril al 4 mayo 2008:
MEDIA PENSIÓN PARA DOS PERSONAS
TRES NOCHES: 300 €
CUATRO NOCHES: 360 €
"PUENTE DE SAN ISIDRO" (MADRID14 Y 18 mayo 2008):
PAREJA 3 noches (alojamiento, desayuno y cenas)
SÓLO POR 300 €
PAREJA 4 noches (alojamiento, desayuno y cenas)
SÓLO POR 360 €
Las ofertas no son acumulables y los precios no incluyen el 7% de IVA.
PRECIOS Precio Por Habitación 70,00 €
Nº DE PLAZAS 19 plazas 6 habitaciones
GALERÍA DE FOTOS
EL ALMA DEL ALOJAMIENTO
Somos dos mujeres que hemos simultaneado durante muchos años la vida profesional y la familiar que hemos llegado con muchas ganas de vivir, disfrutar y compartir a esa edad en la que los hijos ya “vuelan solos”. Nos hicimos amigas compartiendo actividades profesionales en el competitivo ámbito del marketing y la publicidad de las empresas multinacionales.
Como consecuencia de nuestra vida dedicada a trabajos absorbentes y estresantes, en agobiantes grandes ciudades, como Madrid y Barcelona, siempre que podíamos, huíamos en los breves espacios de tiempo libre para buscar la paz y calidad de vida que brinda el ecoturismo rural. Después de muchos años de hacerlo, nos planteamos la posibilidad de invertir los términos y vivir en el ámbito rural para ir, de vez en cuando a hacer turismo a las grandes ciudades. Tomamos la decisión y nos pusimos a ello.
Como es lógico, nos tuvimos que enfrentar a muchas y diversas dificultades, para cuya superación contamos con la ayuda del marido de Laly, Francisco, que se entusiasmó con el plan tanto como nosotras.
El primer problema fue encontrar el lugar idóneo a nuestro criterio y posibilidades, dentro de la amplia oferta que existía cuando iniciamos la búsqueda y el laborioso proceso de selección que duró seis largos meses, muchas horas de Internet y teléfono y más de 30.000 km recorridos en fines de semana, por casi toda la geografía española. Y descubrimos el paraíso de la Montaña Palentina. Un lugar mágico, lleno de paisajes maravillosos, monumentos naturales y rincones inolvidables. Con un tesoro inagotable de arte románico y vestigios de las antiguas culturas que nos precedieron y unas gentes entrañables. Nos enamoramos inmediatamente. Y decidimos apostar por esta bella provincia “desconocida” y, particularmente por Revilla de Pomar, un pueblecito de cuento, casi en el límite de Palencia con Cantabria y el norte de Burgos. Muy cerca de la “galletera” y encantadora villa de Aguilar de Campoo.
La segunda dificultad fue elaborar el Plan de Negocio y Viabilidad de las opciones preseleccionadas para elegir la más idónea y… La tercera fue conseguir la financiación en buenas condiciones y sin ayudas de subvenciones para abordar el proyecto. La dedicación fue agotadora y el esfuerzo enorme y “contra-reloj”, pero nos sentimos rejuvenecidos. Nos movía la ilusión y la convicción de que estábamos luchando por algo que deseábamos, para vivir más felices en el presente inmediato y, sobre todo en el futuro.
Pronto descubrimos que nuestro proyecto no era un retiro relajado para unas vacaciones permanentes, sino la meditada elección de otra forma de vivir… trabajando mucho y buscando o aceptando el cambio de hábitat y de hábitos que puede ser muy duro para algunas personas. Pero, disfrutando de días de 24 horas, de una flora y fauna que sólo se ve en documentales, de puestas de sol inauditas y de noches con cielos cuajados de estrellas enormes.
Siempre tuvimos claro que en nuestra propuesta a los clientes potenciales y sin pretensiones de ser los únicos, la principal “innovación” es ofrecer a cuantos nos visitan lo mismo que siempre nos ha gustado recibir a nosotras en todos los aspectos. Estética, calidad, cantidad, limpieza, comunicación fluida y trato amable, cordial y cercano, respetando siempre los espacios de privacidad… La experiencia previa como clientes es fundamental en este sentido. Puede parecer una obviedad, pero desafortunadamente no es tan habitual como sería deseable. Además de esa pauta general de gestión y conducta, hemos procurado mantener y potenciar el clima acogedor y la grata atmósfera hogareña que se respira en “CASA FLORENCIO”, cuidando extremadamente la atención y la cocina de nuestro Restaurante.
En abril de este año hemos cumplido el primer año de esta nueva vida, con una dedicación del 200%. Porque, temporalmente, este trabajo se puede compaginar con otras actividades profesionales que admitan ser desarrolladas desde el propio Centro de Turismo Rural, utilizando Internet, teléfono y desplazamientos coyunturales. Pero, no hay que engañarse, atender debidamente un negocio que ofrece alojamiento y restauración, requiere dedicación plena y entusiasta. Ciertamente, también depende del tipo de oferta que se brinde al mercado y no es lo mismo un hotelito rural con restaurante como es CASA FLORENCIO, que una casa de alquiler completo. En cualquier caso, no hay que escatimar dedicación ni esfuerzos en busca de la excelencia que requiera cada circunstancia.
La respuesta obtenida de nuestros clientes y sus opiniones recomendándonos (algunas enviadas a portales equivalentes), nos compensan sobradamente del esfuerzo y nos animan a continuar en el camino iniciado buscando la mejora día a día.
Pilar Cuenca y Laly San Juan
UBICACIÓN APROXIMADA
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