La Posada de la Casa del Abad de Ampudia ha rehabilitado el Mas Passamaner de la Selva del Camp, edificio modernista del Arquitecto Domenech i Montaner, convirtiéndolo en un espléndido hotel de lujo de 5 estrellas.
En sus 19.920 m2 de superficie se distribuyen 15 habitaciones dobles, 5 suites, 2 suites familiares con 2 baños, 2 suites reales con piscina privada, el Restaurante La Gigantea, Salón Invernadero, Centro de Negocios, zonas deportivas, helipuerto y Spa-Wellnnes.
Cada una de las suites y habitaciones del Hotel tienen nombre propio: el de un destacado Arquitecto Modernista, y en su interior, el huésped encontrará una breve biografía y una relación de sus obras más importantes. Además, distinto material gráfico (fotografías, planos, dibujos) enriquecen esta información.
El Restaurante La Gigantea es obra del reconocido chef Joaquín Koerper, una institución de la restauración.
Los clientes dispondrán de unas excelentes instalaciones deportivas para practicar, quizás, su deporte favorito: gimnasio-fitness, cancha de tenis, cancha de padel, tiro con arco, campo de fútbol.
En Mas Passamaner también pone a su disposición un Spa-Wellness con personalidad, para que sus eventos se complementen con un descanso merecido en un ambiente exclusivo, relajado y en buenas manos, con sus magníficas instalaciones y la amplia gama de tratamientos: Recepción / Zona de relax, Piscina de chorros, Jacuzzi, Ducha de contrastes, Pediluvio, Ducha Vichy, Tratamientos de envolturas ( barros, algas, chocoterapia ..), Sauna, Baño Turco, Rayos UVA, 5 salas de estética (posibilidad de peluquería para bodas) y masajes, Jardín japonés.
Cuenta con una amplia experiencia en ofrecer a sus clientes soluciones globales para organizar la actividad que usted desee (rutas gastronómicas, culturales, senderismo, trekking, 4x4, quads, mountain bike, regatas, golf, pesca, escalada, vuelos en helicóptero…), o convenciones y/o reuniones de trabajo diferentes. Mas Passamaner pone a su alcance incentivos, deportes de aventura, "outdoor training", eventos corporativos, "teambuilding", marketing promocional, presentaciones comerciales.., siempre con la garantía de un entorno monumental único, un complejo hotelero de lujo que cautiva por su belleza, y de telón de fondo la naturaleza que le rodea. Localizaciones, rutas y destinos innovadores y sorprendentes, con la máxima calidad y exclusividad que usted se merece.
Declarado como uno de los 30 mejores hoteles del mundo, entre los que se encuentran sólo cuatro españoles, según la guía internacional Hygge, elaborada por Bang & Olufsen.
Lo nuestro, definitivamente, fue un flechazo. Fue vernos y no separarnos. Desde entonces, nuestras vidas han mejorado y se han enriquecido con terceros, quienes también se han sentido, al igual que nosotros, cautivados por Mas Passamaner, este hotel de cinco estrellas que estaba escondido en mitad de una amplísima extensión de terreno, cuando decidimos que no podía seguir siendo anónimo Como las buenas historias de amor, Mas Passamaner escondía un precioso pasado. Su construcción había sido llevada a cabo por Doménech i Muntaner, ni más ni menos. Comprensible, dada su extrema belleza, aunque aùn tímida, debido a la erosión del paso del tiempo.
Tardamos 2 años en pulir y exaltar sus atractivos y fue entonces cuando decidimos que no podía ser exclusivo nuestro, sino que debíamos compartirlo con los demás. Entonces nació el Hotel Monumento Mas Passamaner.
Desde ese momento, hace ya cuatro años, numerosos son los visitantes que llegan, pero no quieren irse. A nosotros nos ocurrió lo mismo. Sin embargo, van y vuelven y algo del hotel permanece en ellos porque repiten. Muchos son ya de la familia, aunque tengan que recorrer cientos de kilómetros o necesiten un avión para reencontrarse.
El elixir del amor rejuveneció a Mas Passamaner, ya que, a pesar de su edad (se construyó en el año XXXX) sus interiores son extremadamente modernos. Cada rincón ha sido mimado pero atendiendo al aire de renovación que el hotel demanda.
Todo ha sido muy sentimental desde el encuentro fortuito. En el momento de màxima pasión reapareció en mitad del idilio la figura que nos
faltaba: quien cuidara de nuestros paladares. Joaquín Koerper, que venía cargado de las afamadas estrellas Michelín, tuvo claro, que La Gigantea había de ser el restaurante de Mas Passamaner. Ahora, ese lazo se ha fortalecido y ambos, hotel y restaurante, no pueden vivir sin el otro.
Juntos invitaron a unirse a un tercero, el spa. Tan bonito como el hotel, tan sano como el restaurante.
Creemos que llegaremos a las bodas de platino, al menos.
UBICACIÓN
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