Un antiguo pajar del siglo XIX
totalmente restaurado y reformado,
conservando los rasgos característicos
de la zona, como son las paredes de
piedra, el tejado de pizarra i los
interiores de madera.
La casa, con una capacidad para 10 personas y de alquiler de la casa completa por fin de semana o por semanas, consta de dos plantas; en la superior, con una superfície de 120 m2, se encuentra la cocina completamente equipada (horno, encimera , frigorífico y todos los utensilios), baño y salóncon comedor. Tanto la cocina como el comedor tienen chimenea.
La planta inferior consta de cuatro habitaciones, baño y una pequeña habitación para la lavadora.
Desde aquí se accede al patio, donde se puede disfrutar de una impresionante panorámica del valle y los pequeños pueblos que lo componen (Tírvia, Farrera, Burg, Lendo…).
Su gatronomía es la típica del Pirineo, abundante y natural.
Su situación la hace peculiar, ya que está muy cerca de las estaciones de esquí catalanas: Vaqueira, Super Spot, Portainé, y muy cerca del Parque Nacional de Aigüestortes, así como de los lagos más grandes del Pirineo.
Ofrece un gran abanico de posibilidades: encontrar una manera única para descansar, escuchar el silencio y disfrutar de la naturaleza: senderismo, hípica, rafting, pesca, esquí, excursiones 4x4 ... y vivir la tranquilidad del paisaje dejándose a la contemplación respirando una naturaleza intacta.
COMENTARIO DEL PROPIETARIO (actualizado20/05/2008) PRECIOS 2008:
Fin de semana (casa completa): 390 € (viérnes, sábado y domingo).
Si además quiere disfrutar de la típica cocina casera de alta montaña con productos de la tierra:
Nº DE PLAZAS 10 plazas 4 habitaciones EL ALMA DEL ALOJAMIENTO
Hola.
Decidí hacer el pajar-casa rural cuando mi hijo empezó a estudiar en la Universidad y por razones meramente económicas.
Hasta aquí nada tiene de poético. No obstante, el lugar y el propio pajar en sí merecían toda nuestra atención y esfuerzo. Respetamos al máximo los materiales y elementos del propio pajar y su entorno, tales como la piedra, la peña, la pizarra del siglo XIX, el patio y casi todos los elementos que lo componían.
Las vigas de la casa fueron analizadas por un experto, el cual nos dijo que antes cortaban la madera de tal manera que se conservase fuera del peligro de las plagas e insectos naturales que suelen invadirla, hasta el momento ha sido así. Todo él ha sido restaurado con piedra y madera. la decoración es sencilla pero estudiada, queríamos un espacio cómodo, confortable, como el propio pajar.
Me gusta tratar a las personas que vienen a mi casa con tranquilidad, como el entorno, sin prisas y con naturalidad. Hasta ahora, me complace decir que las personas que han estado en casa son buena gente, respetuosas con el entorno y el pueblo. Han respetado la casa y si, por ejemplo, les digo que en las habitaciones no se puede fumar, lo entienden y lo respetan.
Al principio no sabía si sería capaz de transmitir bien las cosas, realmente me lo han puesto muy fácil la gente que viene. Hoy por hoy me gusta tratar con ellos, he aprendido y aprendo mucho.
El “alma” no somos nosotros, sino el lugar, el pajar y todo lo que le rodea. Esa naturaleza increíble que cada día cambia.
Cuando me levanto por las mañanas y veo las montañas, el cielo o el paisaje pienso que no me he equivocado en no poner cuadros. No se podrían comparar con la vista que ofrece.
Por último, deciros que las actividades de la zona son muchas y variadas, pues está en un lugar privilegiado en mi opinión, desde senderismo a escalada, esquí, deportes de aventura, como rafting…, cerca del parque nacional, de los mayores lagos del pirineo catalán, etc…
Espero que esto os sirva para conocer un poco mejor mi casa.
Cordialmente.
Mª Antonia
UBICACIÓN APROXIMADA
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