Una casa de ambiente familiar enclavada en un bello paraje pirenaico, donde podréis pasear por encantadores senderos, descansar, o en definitiva simplemente sentir la naturaleza.
A nosotros nos encantan los animales, además tenemos la suerte de que en la finca hay un manantial que corretea por los alrededores de la casa. Todos disfrutamos de él y sobre todo los patos, las ocas y las truchas.
Si tenéis perro u otra mascota, podéis traerla con vosotros, seguro que disfrutará de la estancia.