Es una casa de 1757 situada en Calvos de Randín, un núcleo rural de 105 habitantes, situado a 900 m. de altitud.
El pueblo de Calvos es el núcleo de población más importante del valle del Salas. Nació y creció, como tantos otros, en un cruce de caminos.
La casa fue construida en el punto de encuentro de cuatro caminos, que constituyen una plaza, la plaza Eiro precisamente sobre la que surgió el pueblo y que preside un crucero realizado en 1769. Al lado una fuente de excelente agua, y un castaño que da sombra al "cruceiro" y a la fachada de Casa Rural Eiro. Las casas se alinean desde allí, radialmente, siguiendo la dirección de los antiguos caminos.